Obras de RAUL SOLDI

Soldi, popular como Antonio Berni y Qiuinquela Martín, nació el 27 de marzo de 1905 en un conventillo de la ciudad de Buenos Aires.

TRADICION DE FAMILIA

El arte no era extraño a la familia del artista, pues su padre fue violoncelista en el Teatro Colón y su hermana, Amelia, cantante lírica. Empezó a dibujar y pintar en 1920, cuando hacía reproducciones de Quinquela Martín y de Quirós, que se publicaban en la revista Caras y Caretas.

Cuatro años después, se instaló en Milán y se formó en la Academia de Brera. En la década siguiente, regresó a la Argentina y mientras producía óleos, acuarelas, tintas, dibujos, litografías y monocopias, trabajaba como escenógrafo en los estudios de Argentina Sono Film para vivir.

Durante un tiempo también decoró las vidrieras de Harrod´s. En los años posteriores, Soldi produjo una prolífica obra que fue premiada en el país y en el extranjero, y expuso en distintos lugares del mundo. En 1957, fue designado miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes.

El artista plástico falleció el 21 de abril de 1994, pero sus trabajos perduran: sus trazos y colores pueden verse en la cúpula del Teatro Colón; en la iglesia Santa Ana, de Glew, donde durante 23 años realizó 12 murales; en la Basílica de la Anunciación, en Nazareth, y hasta en la galería de Arte Sagrado del Vaticano.

"Hoy, quizá, Raúl Soldi, ausente entre nosotros desde 1994, esté oculto tras un universo de videos e instalaciones lejanas del caballete, pero su trayectoria, que ponemos a la vista de ustedes, estará siempre indisolublemente ligada al alma media de los argentinos. Sin duda, su obra y su historia representarán una parte sustancial y arquetípica del mosaico de nuestra identidad plástica", dijo Cristina Alvarez Rodríguez, presidenta del Instituto Cultural bonaerense.