| MOMIAS INCAS: ARQUEOLOGIA O PROFANACION | ||
| En el Museo de Arqueología Controversia por la exhibición en Salta de momias de 500 años Eran niños sacrificados en un rito inca. |
El Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), abrió sus puertas el 19 de noviembre de 2004, en Salta. Sin embargo, lo que para muchos especialistas ligados al mundo de la museología suena, a priori, como una muy buena noticia, termina por dibujar rostros de preocupación y amargura cuando se habla del tema.
El principal patrimonio del MAAM son los ajuares y las momias descubiertas por una expedición financiada por National Geographic en 1999, en la cima del volcán Llullaillaco, en Salta, a 6730 metros de altura. “Hoy no está considerado ético exhibir restos humanos –argumentó Américo Castilla, director nacional de Patrimonio y Museos–. Los museos ya no deben ser sitios en donde se exhiben trofeos, como hasta hace algunas décadas. Mostrar las momias del Llullaillaco como si fueran objetos, en todo caso tiene más que ver con una visión mercantilista y de espectáculo, que científica". Pero desde el MAAM, en Salta, las cosas se ven distintas. "Realmente, mucha gente no se imagina el significado de todo esto y el valor de los restos para las comunidades indígenas", opinó Gustavo Politis, el investigador del Conicet que impulsó en 1995 la devolución de los restos del cacique Inacayal (que se guardaban en el Museo de La Plata) a las comunidades tehuelches y araucanas. |
El especialista advirtió. "Los niños del Llullaillaco no deben ser exhibidos porque se lesiona el sentimiento de los pueblos originarios. ¿Qué sentiría usted si en las Malvinas los ingleses exhibieran en un museo los restos de un soldado argentino?". Y agregó, sobre la arqueología: "Es una ciencia del presente con potencial para transformar la realidad, no sólo al servicio de la cultura occidental. Por eso, National Geographic y la exhibición de momias muestran la peor cara de la arqueología".
Adolescente de entre 15 y 16 años; la llaman "la doncella" Finalmente, la abogada y arqueóloga María Luz Endere, investigadora del Conicet, advirtió que, si bien no existe una ley que prohíba exhibir momias, la Constitución sostiene que los pueblos originarios tienen derecho a participar en la gestión de aquello que los afecte, como puede ser la exhibición de momias de sus ancestros, cosa que no fue respetada. Es cierto, sin embargo, que la opinión de estos especialistas choca contra una realidad: a la gente le gusta ver momias. "Ya sabemos que a la gente le atrae el morbo -reconoció Pérez Gollán-. Pero nosotros no somos la televisión. Con ese criterio deberíamos mostrar también una indígena desnuda y le aseguro que tendríamos un montón de público..." Este funcionario, que se inclina por devolver las momias a sus descendientes, expresó: "Ya desde el vamos, la excavación del Llullaillaco fue una salvajada. La seriedad del trabajo fue relativa, porque ellos fueron sólo a sacar las momias y ahora se quiere hacer un circo con eso". Por Fernando Halperin RITUAL INCA: "La doncella", "la niña del rayo" y "el niño" -así fueron nombrados- son las momias que pretende exhibir el Museo de Arqueología de Alta Montaña desde el 19 de noviembre. Los niños murieron hace 500 años, sacrificados durante un ritual inca, y fueron inhumados acompañados por un impresionante ajuar que incluye objetos de metales preciosos. Las condiciones climatológicas extremas, a 6730 metros de altura, hicieron que a cinco siglos de aquel hecho los cuerpos de los niños quedaran tan bien conservados que parecen apenas dormidos. |