RESTAURACION DE ESTUCOS

Se trata de la restauración de una cornisa afectada por una rotura que ha interrumpido la continuidad de la moldura.

 

QUE HACE FALTA

 

Para preparar el molde y el fragmento de cornisa: una cinta métrica, plastelina de modelar, trozo de cartón, yeso, escayola, estuco en polvo, polvo de talco, tubo de hierro, bol, cáñamo, lima, liquido aislante, pincel, martillo, formón, espátula, lija muy fina.

 

 

 

Como se observa en la ilustración, tanto el fondo como los márgenes de la rotura son irregulares, hay que rectificarlos con un formón y un martillo y luego tomar las medidas de la laguna.

 

 

Ahora hay que preparar un molde en el que se colará el yeso, para reconstruir la parte de la cornisa que falta. Se toma un trozo de plastelina y se estira con la ayuda de un tubo de hierro hasta que se obtenga una hoja bien lisa, con las dimensiones adecuadas para revestir la moldura y un espesor de 3 a 4 cms que servirá para tomar la forma de la misma.

 

 

A continuación se toma la hoja de plastelina, se modela sobre la cornisa que se deberá reproducir y se separa con cuidado intentando no deformar el molde y se nivela con un nivel de burbuja.

 

 

Después se cierran las extremidades del molde con unos trozos de cartón para evitar que el yeso sobresalga.

 

 

Si se utiliza el cartón, hay que mantenerlo en posición con algunos trozos de madera y un poco de plastelina o más trozos de cartón para que refuercen el contenedor.

Ahora hay que preparar la colada de yeso.

Para preparar la mezcla se deja caer el yeso en polvo lentamente en u recipiente con agua y se va mezclando de forma continua, añadiendo poco a poco mas yeso, hasta obtener la consistencia correcta. Después se verterá el yeso en el molde.

 

 

Cuando el molde esta casi lleno se refuerza la cornisa, para evitar que se quiebre, anegando en el yeso unos hilos de cáñamo. Después se añade más yeso; y una vez alcance el borde de la última moldura, la que dibuja el dentículo más delgado, se extienden nuevamente unos hilos de cáñamo a lo largo del perfil del dentículo, anegándolo en el yeso para reforzar esta parte especialmente delicada.

 

 

Cuando el yeso está consolidado se separan los soportes de cartón y con cuidado se elimina la plastelina hasta sacar la pieza de cornisa por completo.

 

 

Después de unas horas, se coloca la cornisa junto a la laguna para determinar la medida exacta de la reintegración; luego se elimina el excedente con una lima.

 

 

Pasados unos días el yeso se ha secado completamente y se ha vuelto un tono mas claro, se pule la superficie de la reintegración con papel de lija muy fino, para eliminar las imperfecciones debidas a la inevitable imprecisión del molde.

 

 

LA GRADACION CORRECTA DEL SECADO.

Tanto el yeso como el estuco absorben el agua con gran facilidad y la retienen por mucho tiempo. Por esta razón es muy importante elegir la gradación correcta por secados para poderlos trabajar.

 

 

Por ejemplo, es mas fácil de modelar con los herretes de estucar cuando aun conserven humedad, mientras que es imprescindible que estén bien secos para poder pintarlos.

Ahora se puede reintegrar la laguna.

Primero hay que picar un poco el fondo de la laguna con un formón, con el fin de crear una superficie áspera y ligeramente ahuecada para que el estuco, que utilizará como adhesivo, tenga una mejor sujeción. Después de desempolvar con cuidado la zona interesada, se unta, con un pincel, un poco de aislante, se deja secar y se coloca otra vez la moldura para comprobar que se adapta correctamente a la cornisa.

 

 

Finalmente se coloca la nueva pieza con un poco de estuco de relleno, que se aplicará tanto en la moldura como en la laguna y luego con una espátula se eliminan los excesos de estuco.

Para camuflar las inevitables imperfecciones se estucan las junturas de la reintegración. Ahora bastará con esperar algunos días para que todo este bien seco y se procederá a pintar de nuevo la cornisa con el color que se considere mas apropiado.